Mundo sostenible

¿Vivir sin plástico? Mejor cambiar de mentalidad. 3 pasos para empezar

¿Podemos vivir sin plástico? Si estás al día con las noticias ambientales, debes saber sobre el movimiento mundial anti-plástico. La gente de todo el mundo se esfuerza por vivir sin plástico, pero este material está en todas partes y a veces parece que por mucho que lo intentemos, simplemente no podemos evitarlo. ¿Es eliminar todo el plástico de nuestras vidas la respuesta al problema o es cambiar nuestra mentalidad de uso único la clave?

Paradójicamente, el plástico nació para evitar que los animales murieran

El plástico fue inventado debido al crecimiento de la popularidad del billar. Las bolas estaban hechas de colmillos de marfil, lo que significaba que los elefantes eran masacrados por miles. Dándose cuenta de los problemas que rodeaban el uso del marfil y la naturaleza insostenible de este producto, así como el  aumento del precio debido a la escasez (no por el impacto negativo que estaba teniendo en los elefantes), Michael Phelan (el padre» de los billares americanos») buscó una alternativa más barata. Y ahí es donde todo comenzó.

billiar factory

Anuncio de una fábrica de bolas de billar en Valencia, de 1921,

Principalmente vemos artículos que explican en detalle por qué este material es tan malo, y por qué necesitamos vivir sin plástico. No se puede negar el impacto nocivo que los plásticos pueden tener en nuestro medio ambiente, pero ¿dónde estaríamos si no se hubieran inventado?

El «coste ambiental del plástico en los bienes de consumo es 3,8 veces menor que los materiales alternativos que se necesitarían para reemplazar ese plástico.

Un estudio realizado por Trucost encontró que «el coste ambiental del plástico en los bienes de consumo es 3,8 veces menor que los materiales alternativos que se necesitarían para reemplazar el plástico». Para que materiales como el vidrio, el aluminio y el papel sustituyan al plástico en las mismas funciones, el coste medioambiental aumentaría de «139.000 millones de dólares a un total de 533.000 millones de dólares» al año. El costo no sería el único factor que aumentaría sino también el consumo de energía, agua y desechos sólidos, junto con un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

 

Así que el plástico debería estar salvando el mundo, pero ahora mismo lo está ahogando y nos está intoxicando. ¿Qué es lo que está pasando?

Los humanos nos hemos vuelto locos porque producimos y consumimos sin restricciones. Según la Fundación Helen McArthur la producción de plástico se ha multiplicado por 20 en los últimos 50 años hasta llegar a 380 millones de toneladas en 2015. Esto no debería ser alarmante pero para esta cifra: menos del 10% se recicla, la mayor parte se tira y a este ritmo nos vamos a ahogar en nuestros propios residuos.  

plastics are not bad

Menos del 10% se recicla, la mayor parte se tira y a este ritmo nos vamos a ahogar en nuestros propios residuos. 

No podemos culpar a un material, cuando en realidad es nuestra mentalidad la responsable de la contaminación y por lo tanto, la solución no es prohibir el plástico, sino asegurarse de que se utiliza de manera responsable y se recicla adecuadamente: Tenemos que RE-PENSAR LOS PLÁSTICOS, porque vivir sin plástico no es posible.

 

3 pasos para RE-PENSAR los plásticos

We consumers have the power to change this situation by doing three things:

1. Cambiar radicalmente la mentalidad del Consumo de un Solo Uso:

Este estilo de vida, instalado en la comodidad, la inmediatez y el poco valor que le damos a las cosas, hace que usemos utensilios una sola vez muy a menudo. Por eso debemos prohibirnos a nosotros mismos comprar o usar cubiertos, bolsas, pajitas o tazas de café desechables.

2. Llamar la atención en los establecimientos que continúan con esta cultura, o dejar de asistir a ellos:

Si una cadena de cafeterías todavía te da una bebida con tapa o pajita desechable, o si el supermercado todavía envuelve la fruta en gajos, debes hacer dos cosas: primero llamar la atención y, si no cambian de actitud, dejar de ir allí.

3. Escoger compañías que practican economía circular y producción local:

Sí, puede ser un poco más tedioso, pero elegir empresas que utilicen materiales reciclados o biodegradables, y empresas que nos den facilidades para que el material que utilizamos pueda ser recuperado posteriormente, es una de las mejores maneras para apuntar a una sociedad en la que los plásticos no sean un problema. Mira nuestro proceso de reciclaje para entender lo que queremos decir:

Un ecentro de reciclaje enla afueras de Beijing, China. Photograph: Fred Dufour/AFP/Getty Images

No podemos culpar a una entidad por la crisis de la contaminación plástica. Este es un problema global que debe ser abordado en unidad. Vivir sin plástico no es posible, así que comprometerse con un futuro sostenible debería ser la prioridad de todos.